Todos los padres sabemos que, desde que nuestros hijos vienen en camino, hay un montón de cosas -unas muy necesarias y otras no tanto- que compramos o que nos regalan, y que se van acumulando muy rápido.

Muebles, ropa, juguetes y un sinfín de cosas como mamilas, chupones, columpios, sillitas y demás que normalmente los niños utilizan un tiempo y luego quedan sin uso. Pero, eso sí, ocupan lugar por toda la casa.

¿Cómo aprovechar las cosas que ya no usan tus hijos? Existen varias opciones algunas de las cuales nos pueden regresar algo del dinero que invertimos en ellas a la vez que le sirven a alguien que las necesite más.

Estas son algunas ideas para aprovechar las cosas que ya no usan tus hijos.

1- Vender

Identifica las cosas que ya no deseas conservar, pero que siguen estando en buen estado y que podrían servir a alguien más.

Ya que tengas tu lista de cosas para vender, investiga con ayuda de internet cuál es el precio de los objetos nuevos y, si puedes, cómo en cuanto andan en las tiendas de segundo uso. Esto te dará una idea de cuánto podrías sacar si decides venderlas.

Ya sé que todos pensamos que las cosas que tenemos están impecables, pero hay que ser muy objetivos a la hora de fijar un precio para ser realmente competitivos. Considera el estado y la antigüedad de las cosas y asigna la cantidad que quieres ganar por ellas.

Otra buena opción es vender las cosas en paquete. Por ejemplo “silla de comer + bañera + juguetero” todo por un precio único. Con esta estrategia puedes mover más cosas en menos tiempo y coordinar menos entregas.

Hay muchas opciones cuando se trata de tiendas en línea, algunas con más seguridad en las transacciones que otras. Infórmate sobre las condiciones y garantías de todas las tiendas y cuida mucho la seguridad de tus ventas para que realmente obtengas tu dinero. Estas son algunas opciones:

No olvides considerar también tus redes sociales. Puede ser que algún conocido tuyo le interesen lo que ofreces y tu venta será más segura y directa.

Ahora sí, después de limpiar súper bien las cosas, tómales unas buenas fotos y publícalas con una descripción atractiva y detallada. ¡Suerte con tus ventas!

2- Reciclar

¿Estás seguro de que todo lo que sacaste ya no sirve para nada? A lo mejor no sirven para su función original, pero pueden tener un repropósito en casa.

Pinterest, como siempre, tiene infinidad de ideas de cómo darles un segundo uso a algunas de las cosas que los niños que van desechando.

Por ejemplo, aquí hay 19 ideas para reutilizar una cuna y convertirla en columpio, librero, escritorio y muchas más opciones. Y en esta publicación hay 20 ideas para darle nuevo propósito a juguetes viejos.

Tal vez no se trate de una ganancia económica, pero echar a volar la creatividad y trabajar con tu familia en proyectos de renovación te dará otras muchas ganancias también muy importantes: convivencia, lograr una meta y la satisfacción de trabajar todos juntos y aprovechar al máximo las cosas que tienen.

3- Donar

No es secreto que, lamentablemente, hay muchas personas menos afortunadas que nosotros que podrían necesitar las cosas que ya no nos sirven y no pueden pagarlas.

Donar ropa, juguetes y hasta muebles que ya no son útiles para nosotros puede significar una buena lección acerca de la generosidad para nuestros hijos y hacer una gran diferencia en la vida de otras personas.

Anima a tus hijos a buscar en internet, con tu ayuda, información sobre asociaciones o grupos de asistencia que puedan necesitar las cosas que ya no usarán en casa y deja que tus hijos decidan a quién se las quieren donar. Acompáñalos en la evaluación, pero deja que ellos tomen las decisiones.

En la medida de lo posible, vayan todos juntos a entregar los artículos. De esta forma, los niños no sólo estarán donando cosas, también darán tiempo y esto los ayudará a entender que ser generoso va más allá de lo material.

Para los niños, los aprendizajes vivenciales y emocionales son mucho más significativos. La experiencia no tiene que ser triste o nostálgica, procura que sea divertida y feliz y que los niños encuentren la satisfacción de ser generosos.

¿Y las cosas que tienen más valor sentimental?

La verdad, aquí no vamos a decirte qué cosas deben tener valor para que lo conserves y cuáles no. El valor sentimental es muy subjetivo y tampoco se trata de que le pongamos precio a todo y rematemos hasta lo que más significa para nosotros.

Si esa mamila de $25 pesos es muy importante para ti, consérvala. Si la cuna de $15 mil tiene mucho valor sentimental y tienes manera de conservarla, adelante.

Sin embargo, hay que ser estratégicos y selectivos. Evalúa con objetividad e intenta sacarle el mayor provecho a lo que decidiste vender, donar o reusar.

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