Predicar con el ejemplo es muy importante cuando somos padres. Expertos aseguran que la más grande influencia en la vida de los niños viene de sus primeros modelos a seguir, usualmente mamá y papá. Hablando de finanzas personales, esto también aplica.

Niños y niñas forman sus valores y hábitos al observar la conducta de sus padres. Aunque creas que no, tus hijos se dan cuenta del tipo de decisiones que tomas y aprenderán a imitar las conductas, actitudes y palabras que vean en ti. Desde la nutrición hasta los hábitos financieros, los padres deben guiar el desarrollo de sus hijos, principalmente al predicar con el ejemplo.

Al organizar tus finanzas, le enseñarás a tus hijos a romper el ciclo de las deudas y a no vivir tronándose los dedos esperando la quincena. Tu ejemplo les enseñará a ser proactivos, ponerse metas, hacer planes y trabajar para alcanzar sus objetivos.

Predicar con el ejemplo de tus hábitos financieros

Ya hemos platicado en otras publicaciones que el tener unas finanzas bien organizadas es benéfico por muchas razones. Primero, ser organizados se traduce en que podemos acceder a la independencia financiera sin tener que caer en deudas. Además, nos da paz mental y asegura que tengamos una actitud positiva hacia el dinero. Y también nos permite planear y ahorrar para tener un futuro pleno.

¿Qué puedes hacer para enseñar a tus hijos buenos hábitos financieros?

  1. Enséñalos a hacer un presupuesto

Si un día te quejas de tu situación financiera familiar y al siguiente estás aceptando planes para unas vacaciones, o si hablas de que no les alcanza para comprar cierta cosa y el fin de semana salen y terminas comprando otra, le estás mandando un mensaje muy confuso a tus hijos. Esta falta de congruencia puede solucionarse haciendo un presupuesto, tanto personal como familiar.

Incluir a los hijos en la planeación del presupuesto familiar les da importantes herramientas que utilizarán el resto de sus vidas. No es necesario que estén involucrados en todas las decisiones de dinero que se toman en casa, pero el que los niños sepan que hay un plan financiero familiar que se respeta y se sigue, elimina mucho misterio e incertidumbre en ellos y les enseña buenos principios para el manejo del dinero.

Para animarte a comenzar cuanto antes, en este post del Pequeño Cerdo Capitalista puedes encontrar cómo hacer un presupuesto paso a paso y un formato para ayudarte a arrancar.

  1. Hazles saber que el ahorro es prioridad

Muchas personas que no ahorran ponen como excusa que no tienen suficiente dinero para hacerlo y, sin embargo, cotidianamente gastan en cosas que no necesitan. Si realmente quieres predicar con el ejemplo, el ahorro debe ser una actividad fija, no negociable. Esto asegura que siempre apartes una cantidad de dinero, aunque no tengas una meta en específico, y que la familia estará cubierta para eventos inesperados que puedan presentarse.

Terminar con esos pequeños gastitos inútiles es un buen método para conseguir dinero para el ahorro. Si le enseñas a tus hijos que es mejor guardar esos 50 pesos que te gastas en un café todos los días, o que puedes caminar al trabajo y no gastar tanto en gasolina, estarás también demostrándoles que la prioridad es el ahorro.

El audiolibro gratuito Gastos Hormiga del Pequeño Cerdo Capitalista, tiene muchos consejos para fumigar de una vez por todas esos gastitos que de a poco merman nuestro presupuesto. Puede descargarlo gratuitamente aquí.

  1. Evita a toda costa las compras impulsivas

Todos hemos tenido la experiencia de estar en un centro comercial y toparnos con algo que no íbamos buscando. De pronto sentimos que lo queremos -aún más, que lo necesitamos- así que se nos hace fácil sacar la tarjeta y comprarlo. Un mes después llega el arrepentimiento junto con el estado de cuenta.

Es muy fácil dejarse llevar por las compras de impulso, pero al hacerlo, le estamos dando un terrible mensaje a nuestros hijos: no hay problema si gastamos irresponsablemente, lo importante es la satisfacción inmediata.

Hay 3 consejos rápidos que podemos poner en práctica para enseñar a nuestros hijos a no comprar por impulso:

No ir de compras con hambre: Suena un poco trillado, pero si no has comido y vas de compras (aunque no sea de comida necesariamente) terminarás comprando lo que no necesitas sólo por el deseo de satisfacer la necesidad de comer.

Pagar en efectivo: cuando pagas en efectivo el impacto de una compra se hace mucho más evidente ya que ves los billetes salir de tu bolsa y te da una idea más clara de la repercusión en tus finanzas.

La regla de las 24 horas: El tiempo es un aliado para evitar las compras impulsivas. Las tiendas pueden apartar un día o dos eso que quieres comprar, lo que te da tiempo para pensar e incluso para comparar precios y ver si realmente es una buena oportunidad.

Algunos conceptos adicionales que puedes inculcar en tus hijos desde muy pequeños

  • Ahorrar dinero ahora significará oportunidades para el futuro.
  • No hay suficiente dinero para comprar todo lo que se desea. Siempre hay que priorizar y ponerse metas.
  • Algunas veces tendrás que esperar para poder tener algo que realmente quieres. Debemos ser pacientes y disciplinados.
  • Tener un presupuesto y control sobre tu dinero te da poder y te hace sentir bien.
  • Debemos ser compradores inteligentes: buscar opciones y comparar precios antes de tomar decisiones.

Enseñar a nuestros hijos sobre cómo funciona el dinero y la manera correcta de administrarlo requerirá tiempo y trabajo de nuestra parte. No siempre será fácil, porque exige predicar con el ejemplo y que nosotros mismos seamos disciplinados. Pero si queremos evitar que cometan errores que nosotros cometimos, y si deseamos asegurar que tengan un futuro pleno, mientras más pronto comencemos, será mejor. Y el tiempo y esfuerzo que tome, siempre valdrán la pena.

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