¿Alguna vez te has preguntado cómo puedes inspirar a tus alumnos a contribuir con su comunidad de forma positiva y fomentar el emprendimiento en el aula? ¡Tengo Iniciativa tiene herramientas y un plan de acción para hacer equipo contigo!

¡Esto es Mi Iniciativa!

Investigar y hacer proyectos para encontrar soluciones a problemas reales puede ser altamente pedagógico. Es por esto que la sección Mi Iniciativa del programa Tengo Iniciativa, está elaborada para que los niños se involucren en proyectos de emprendimiento que vayan de acuerdo con su edad:

  • el libro A los ayuda a generar proyectos para mejorar alguna situación, regla o instalación en casa
  • el libro B proyectos para mejorar su escuela o comunidad
  • el libro C les da herramientas para generar un producto que beneficie a los consumidores

La idea es que la progresión vaya siendo gradual y acorde con las habilidades que los chicos van desarrollando. Los niños deberán identificar un problema en su familia o comunidad y trabajar juntos para crear una solución.

Sus resultados les mostrarán que no importa que sean pequeños, los niños pueden generar cambios para mejorar sus vidas y su entorno. Y al hacerlo, están aprendiendo que pueden participar activamente en el mundo y que esa participación es muy importante.

Paso a paso

En la sección Mi iniciativa, los niños irán siguiendo un proceso estructurado que los llevara por varios pasos a lo largo del año escolar:

  1. Entender cuál es su lugar o papel en la situación que les interese
  2. Analizar la situación
  3. Buscar alternativas
  4. Elegir una solución
  5. Poner en práctica su plan / Vender el producto generado
  6. Entrar en proceso de mejora continua (iteración): hipótesis – prueba – mejora

¡Estamos seguros de que después de lograr su primera iniciativa, estarán preparados y llenos de ganas de comenzar muchas otras!

Problemas reales, soluciones reales

De acuerdo con organizaciones como UNICEF, se necesitan apoyar a los niños para que se sientan comprometidos, apasionados y desarrollen su espíritu emprendedor para encontrar soluciones innovadoras a los problemas que afectan a sus comunidades y a ellos mismos.

A través de la sección Mi Iniciativa, la metodología Tengo Iniciativa quiere ayudarlos a encontrar estas cualidades en ellos mismos, ya que son herramientas indispensables, no sólo para sus futuras actividades económicas, sino para toda su vida.

En la medida en que encaminemos a los niños a conocerse a sí mismos y reconocer las necesidades y oportunidades de su entorno, será más probable que los chicos desarrollen la empatía necesaria para generar ideas, encontrar soluciones y ponerse en acción.

Proyectos que apasionan

Sabemos que muchas escuelas implementan en la actualidad “Ferias PyMEs” en las que los niños desarrollan un producto para venta. Sin embargo, es común que al final, son los maestros y papás quienes terminan haciendo todo el trabajo: horneando cupcakes, tejiendo muñequitos de crochet o envasando mermeladas.

Aunque puede ser una experiencia valiosa, es importante profundizar en los elementos que queremos que aprendan y seguir un proceso para que los niños puedan ser los protagonistas y no nos quedemos sólo en el “accesorio”, como platicamos que también pasa si sólo les damos una alcancía pero no les hablamos de metas o de crear el hábito..

Otro planteamiento frecuente en la educación  es asignar a los niños un proyecto que ya se sabe qué resultado debe tener desde principio de año e irlo trabajando a lo largo del curso escolar; por ejemplo, un volcán. Los niños efectivamente investigarán sobre los volcanes, reunirán información y trabajarán para generar su proyecto y para que el día del examen o exposición aviente lava. Pero ¿es un proyecto que sienten propio? ¿Del que se apasionan? ¿Realmente les está ayudando a desarrollar habilidades que perduren en ellos?

Anteriormente revisamos el caso de Brandon Whale y su invento, la Needle Beedle y constatamos que, para que los niños adopten una actitud emprendedora, es sumamente importante que se acostumbren a observar su entorno y detectar situaciones a resolver.

Y todavía más allá, convencerlos que ellos pueden ayudar y hasta participar activamente en la solución, ya sea porque les afecta personalmente o porque atestiguan que se trata de un problema para alguien más. Una vez que esto sucede, los niños trabajarán inspirados y motivados, su satisfacción al alcanzar su meta será muy grande y desarrollarán habilidades de análisis, planeación y ejecución mucho mayores que si sólo siguen los pasos de una actividad típica con un resultado esperado.

La gran recompensa del emprendimiento en el aula

Un programa de educación financiera y emprendimiento bien ejecutado puede mejorar la autoestima de los niños y los hace más conscientes de su papel único e importante en la sociedad.

Capacitar a los niños desde pequeños para que detecten oportunidades e incidan positivamente en sus entornos familiares y comunidades, aumenta sus posibilidades de tener un futuro más pleno y los hará sentirse orgullosos de ser agentes de cambios positivos en las vidas de los demás.

¿Qué opinas del tipo de proyectos que propone Tengo Iniciativa? ¿Qué retos y qué satisfacciones crees que podrían traer al aula?

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